banner inquietudes populares
InicioTradicionesLenguajeHistoriaOficiosFotografíasEnlacesAutorContacto

Oficios

El Arrendajo  

 

Garrulusglandarius-1.jpg image by darkrosalina 

 

 

Pertenece al grupo de los córvidos, dado el enorme parecido con esta especie, aunque de tamaño menor. Se le reconoce por el color gris-morado, manchas oscuras, líneas que cruzan el cuerpo y que van desde el azul celeste hasta un azul profundo y, en la cabeza, un moñete de color gris ceniciento.

          

Vive, la mayor parte, en los bosques de coníferas. El nido, de grandes dimensiones, lo forman ramas y palos secos y en el interior algún recubrimiento de barro. Anida entre los meses de abril y mayo. Al comienzo de la primavera se inicia el cortejo de estas aves. Se persiguen entre las ramas produciéndose una algarabía de sonidos, unos emulando a otros pájaros y la sorpresa salta cuando creemos estar oyendo el llanto de un niño. El número de polluelos figura entre cuatro y seis. Anda dando saltos y observarle resulta muy difícil por su desconfianza, aunque los escandalosos gritos declaran su presencia.

           

El arrendajo posee unas facultades naturales para imitar a otros pájaros y animales, hecho que, a la par, resulta gracioso. En los recorridos por los más variados lugares: pinares, labrantíos, zonas de pastos, monte bajo etc. nos encontramos con numerosas encinas, robles... e inmediatamente surge la pregunta de cómo podemos comprender el que hayan nacido allí estos árboles que en nada tienen que ver con los propios de cada lugar.

           

Otras especies de pájaros tienen como principal alimento las bayas de algunos arbustos; (el acebo) y al depositar los excrementos, portadores de semillas, éstas germinan.

           

Como algo innato para unos, para otros un comportamiento inteligente, el arrendajo acumula en su buche las bellotas que irá transportando hasta el pinar, la sierra, tierras de cultivo etc, donde las entierra  como si se tratara de una despensa para los momentos de escasez. Desde que los frutos han madurado (comienzos de octubre  y noviembre) el arrendajo no cesa de hacer viajes a los distintos lugares cargado de tal simiente.

           

Pero, como es natural, a veces el olvido del lugar o el haber caído el ave en las garras del azor, la semilla enterrada nace y, al cabo de un tiempo, vemos una planta.

  

Debidamente amaestrado tan singular pájaro aprendería a pronunciar palabras y no sé lo que se podrá pensar cuando observemos el comportamiento del picapinos que, sin descanso, agujerea a una carrasca joven, llena de vida. Pudiéramos concluir que el esfuerzo del arrendajo para que progresen algunas especies de árboles (quejigos, robles, carrascas, etc.) se ve contrarrestado por el picapinos que martillea a éstas considerándolas hostiles y en defensa de las coníferas propias de su habitat.

             

 

 

Web diseñada por Carlos Rubio Condado